La toxoplasmosis, desmontando mitos

Los tiempos van avanzando y cada vez tenemos más información pero sigue habiendo antiguas creencias que se mantienen por no conocer las causas reales ¿No estáis hartos de oír que las embarazadas no pueden estar con gatos porque le contagian la toxoplasmosis?

Esto no es cierto, una embarazada podrá convivir sin problemas con su gato siempre que tome ciertas medidas. Es más, es mucho más probable que se contagie de esta enfermedad a través de la comida que de su gato.

La Toxoplasmosis es una enfermedad que está causada por un protozoo llamado Toxoplasma Gondii y que una persona con un sistema inmune normal pasará con síntomas similares al catarro. El problema viene en el caso de embarazadas o personas con el sistema inmunitario débil, a los cuales puede afectar de forma más grave.

¿Cómo podemos contagiarnos?

  • Comiendo verduras crudas mal lavadas o carne cruda o semicruda
  • Bebiendo agua contaminada o leche cruda de cabra
  • Con la tierra de un jardín o huerta
  • A través de las heces de nuestro gato

Nosotros nos queremos centrar en esta última cuestión ¿Cómo pueden nuestros gatos contagiarnos? Al analizar las  circunstancias veréis que es bastante complicado y se pueden tomar medidas para evitarlo:

  1. El gato puede contagiarse alimentándose de carne cruda o bebiendo agua contaminada, por lo que bastará con que nuestro gato no abandone la casa durante una temporada y se alimente con pienso y agua potable.
  2. Si nuestro gato se infecta, el parásito estará en incubación durante 20 días tras los cuales lo expulsará durante 3 semanas por las heces. Los ooquistes que expulsa solo son contagiosos si pasan 24 horas desde su expulsión. Por lo tanto, si limpiamos la arena de nuestro gato al menos un par de veces al día, de nuevo reducimos el riesgo de contagio.
  3. Para que estos ooquistes puedan contagiar a la persona que recoge las heces, esta debe entrar en contacto con ellos (tocando las heces) y después llevarse las manos a la boca

Por lo tanto vemos que es muy complicado que nuestro gato nos contagie y, sin embargo, es muy fácil tomar medidas para prevenirlo. No hay escusas para abandonar a nuestro gato durante el embarazo, simplemente tendremos que tomar algunas precauciones:

  • Evitar que nuestro gato salga a la calle
  • Limpiar el arenero al menos dos veces al día
  • Limpiar el arenero con guantes e incluso, si queremos extremar las precauciones, con mascarilla.
  • Si vivimos con más gente en casa, que sea otro el que limpie el arenero.

Si tenemos dudas, no hay nada como informarnos correctamente y consultar a nuestro veterinario de confianza si nos encontramos ante esta situación.