Los gatos y las cajas

Todos sabemos el amor que los gatos tienen por las cajas pero ¿Os habéis preguntado alguna vez por qué? Esta atracción se debe a 3 factores que ayudan a reducir el estrés de nuestros gatos cuando tienen cajas a su disposición.

Recientemente se ha comprobado en un refugio de países bajos este efecto desestresante mediante una prueba realizada en varias estancias donde conviven gatos rescatados. En algunas de las habitaciones colocaron cajas y en el resto no, comprobando que en aquellas donde estaban las cajas el nivel de estrés de los gatos se veía reducido y, además, era más fácil introducir nuevos miembros al grupo.

Las cajas dan a nuestros gatos un lugar seguro donde refugiarse cuando quieren estar solos. Además, cuando están dentro, aprovechan su calor corporal ahorrando energías y esto lo convierte en un lugar ideal donde echarse una siesta y, si añades una mantita, ¡Mucho mejor!

Por otra parte, los gatos son expertos cazadores y, aunque estando en casa no sea necesario para ellos cazar su comida, siguen manteniendo su instinto. La caja es un lugar perfecto donde esconderse para controlar a su ”presa” y donde poder volver a refugiarse tras el ataque.

Todas estas características ayudan a nuestros gatos a reducir sus niveles de estrés, lo cual puede ser muy útil si vamos a realizar cambios en casa ya que los gatos son muy sensibles a los mismos.

Además, también podemos ayudarnos de las cajas si queremos introducir un nuevo miembro peludo a la familia, ya que estas le proporcionarán a ambos un lugar donde esconderse si no quieren convivir en un primer momento con el otro individuo o para aquellos momentos en los que prefieran estar solos.

Y a tu gato, ¿Le gustan las cajas?